Un archivo .COM es un formato de archivo ejecutable utilizado principalmente en los sistemas operativos DOS y las primeras versiones de Windows. Es uno de los formatos ejecutables más sencillos, típicamente limitado a un tamaño máximo de 64 KB (kilobytes), incluyendo tanto el código como los datos. A diferencia de formatos ejecutables más complejos como .EXE, los archivos .COM carecen de una cabecera (header) que contenga metadatos sobre la estructura del programa. En su lugar, el sistema operativo carga el archivo completo en la memoria y comienza la ejecución en el primer byte. Esta simplicidad hizo que fueran rápidos de cargar y ejecutar, pero también impuso limitaciones en el tamaño y la complejidad del programa. Se utilizaban comúnmente para pequeñas utilidades, juegos y comandos del sistema. Aunque son menos comunes en los sistemas operativos modernos, los archivos .COM aún pueden ejecutarse en entornos compatibles o emuladores. Debido a su pequeño tamaño y ejecución directa, también se utilizaron a veces con fines maliciosos, lo que los convierte en un riesgo potencial de seguridad si se obtienen de fuentes no confiables. La falta de una cabecera también significa que el sistema operativo depende de la extensión del archivo para identificarlo como un ejecutable, por lo que es crucial mantener la extensión correcta.