JPEG (Joint Photographic Experts Group) es un método ampliamente utilizado de compresión con pérdida para imágenes digitales, particularmente aquellas producidas por fotografía digital. El grado de compresión se puede ajustar, permitiendo una compensación seleccionable entre el tamaño de almacenamiento y la calidad de la imagen. Típicamente, JPEG logra una compresión de 10:1 con poca pérdida perceptible en la calidad de la imagen. Las imágenes JPEG se almacenan en el Formato de Intercambio de Archivos JPEG (JFIF), que es el formato de imagen más común utilizado por las cámaras digitales y otros dispositivos de captura de imágenes fotográficas. Debido a su amplio soporte y tamaños de archivo relativamente pequeños, JPEG es el formato dominante para almacenar y transmitir imágenes fotográficas en la World Wide Web. El algoritmo de compresión funciona dividiendo la imagen en bloques de píxeles de 8x8 y aplicando una Transformada de Coseno Discreta (DCT) a cada bloque. La DCT convierte la representación espacial de los datos de la imagen en componentes de frecuencia. Luego, los componentes de alta frecuencia, que son menos significativos visualmente, se descartan, lo que resulta en la compresión. La cantidad de compresión se controla mediante una configuración de calidad, que determina cuántos componentes de alta frecuencia se descartan. Configuraciones de menor calidad resultan en tamaños de archivo más pequeños, pero también en artefactos más notorios, como la pixelación (blockiness) y el desenfoque (blurring). JPEG es más adecuado para fotografías e imágenes con gradaciones suaves de color. Es menos adecuado para imágenes con líneas nítidas y texto, ya que la compresión puede introducir artefactos que degradan la claridad de estas características.